domingo 4 de septiembre de 2011

Están vivos (John Carpenter, 1988)

No me canso de decir que John Carpenter es un director sobrevalorado. O quizá debería matizar: es un director perfecto para rodar cine en los setenta-ochenta, pero que no ha sabido adecuarse a las nuevas generaciones y cuyas últimas películas han sido bastante fulañeras. No se le puede reprochar nada en un título tan de los ochenta y tan de culto como su Están vivos; o, como se la suele conocer, "la de las gafas de sol con las que veías a la gente con cara de calavera". Seguro que así nos suena a todos.
Carpenter no puede negar en esta cinta la influencia de la magnífica La invasión de los ultracuerpos, pues la idea es muy similar aunque se desarrolle de otro modo. Se trata de la invasión de una raza extraterrestres viviendo entre nosotros, ocupando puestos políticos y económicos de primer orden, y teniendo a la humanidad como mano de obra esclava... sin que ni siquiera lo sepamos. Mediante una emisión de ondas que alteran la consciencia, las personas viven su anodina vida y lo ven todo normal: anuncios, revistas, libros, TV, a sus congéneres... No se dan cuenta de quiénes son monstruosas (y divertidas de aspecto) calaveras alienígenas, o de que los mensajes subliminales de obediencia, trabajo, reproducción y sumisión están en todas partes. Muy a lo V, un pequeño grupo de resistencia trata de destapar la verdad y puede ver a los aliens y su mascarada gracias a unas gafas. Pero toda historia necesita un héroe, y aquí entrará el mejor llamado antihéroe anónimo de la película: un obrero de la construcción, prácticamente un vagabundo (intepretado por el wrestler Rody "El gaitero" Pipper antes de humillarse y revolcarse por el fango con ESTE PUTO PEDAZO DE MIERDA), que se convierte en el único capaz de salvar a la humanidad y alertarla de la invasión en la que viven, algo que Carpenter siempre intruduce también de una forma muy dramática, sin que el héroe se salve y sin que nadie sepa ni de su hazaña ni de su sacrificio. Muy como MacReady en La Cosa, vaya. La verdad, cinta muy entretenida y con muchísimo encanto, todo un clásico de la ciencia ficción que ya no se puede hacer, pero que siempre se puede revisitar con buen espíritu ochentero.

2 comentarios:

Rosolina dijo...

Aunque tu definición "matizada" de John Carpenter es bastante acertada, no creo que haya más de 25 directores en la historia del cine con tres obras maestras a la altura de:
-ASALTO A LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13
-1997, RESCATE EN NUEVA YORK
-LA COSA

Y lo digo sin haber visto todas sus películas.

Hopewell dijo...

Estoy de acuerdo en que Carpenter no ha sabido adaptarse a los tiempos y sus ultimas películas están entre lo mierdero y lo infumable...
Están vivos es una película que recuerdo con una sonrisa, era una de esas cosas que, de tan malas, eran divertidas. Porque la peli en realidad es bastante terrible. Con la música metida de golpe y porrazo y unos diálogos dignos de la peor serie C.
Lo mejor de Carpenter... estoy con Resolina