domingo 4 de septiembre de 2011

Destino Final 5 (Steven Quale, 2011)

La primera Destino Final fue una de las ideas más originales dentro del boom del slasher teen post-Scream, gracias a su fantástica idea sobrenatural de la muerte como un personaje propio y auténtica antagonista de la saga que caza uno por uno a los supervivientes de tragedias que se hayan librado por una premonición, burlando así al llamado "plan de la muerte". Semejante argumento propiciaba muertes de lo más originales y rebuscadas (algunas demasiado), y mantenía siempre la atención del espectador y un genial puntito de tensión. Con cada secuela la cosa fue a menos, aunque siempre manteniendo un correcto nivel que nunca cruzó la barrera de la vergüenza ajena, conservando siempre la dignidad de la saga. Me alegra comprobar en esta quinta -y, aparentemente última- parte, que la maquinaria sigue en forma. Destino Final 5 no es original estrictamente hablando, porque es un replay de la idea de la primera, segunda, tercera y cuarta. Un grupo de personas, aquí trabajadores de una empresa en un viaje de esos tan raros de convivencia que solo hacen en América, se libran de morir en el derrumbe de un puente porque uno de ellos tiene un pálpito de lo que va a ocurrir. Por cierto, que esa escena del puente es simplemente brutal, la mejor de la saga, con muertes salvajes y unos efectos muy logrados. A partir de ahí, lo de siempre, aunque quizá en esta peli haya más autoparodia que de costumbre, y se agradece (la muerte del de la acupuntura, por ejemplo, es más ridículo que terrorífico, y la de la gimnasta, totalmente inesperada de ese salvaje e imposible modo... pero que mola que te cagas). Lo mejor, aparte de que no te aburres jamás y de las buenas muertes, buen ritmo y esa mezcla de tensión y risas, es su final, broche de oro a una saga que ha aguantado cinco entregas y que hace un perfecto "clic" cerrando el círculo que comenzó con la primera y convirtiéndose inesperádamente en precuela. Muy, muy bien. Igual que los créditos, con esa recapitulación de las mejores muertes de toda la saga. Lo único reprochable es que la peli está rodada y preparada totalmente para un visionado 3D (tripas saltando a la cámara, salpicones, cosas así), y se hace un poco rarito su visionado normal, aunque no es mayor problema. Así que diversión asegurada para los amantes del terror al uso, gamberro y sangriento, y quién sabe si habrá otra Destino Final pese a que esta parezca ser absolutamente definitiva. Yo, si continúan, seguiré viéndolas.