martes 23 de agosto de 2011

La teniente O'Neal (Ridley Scott, 1997)

Yo es que no me puedo creer que el director de esta película sea el mismo que el de Gladiator. O que el oficial en jefe sea el magnífico Aragorn de la trilogía de Peter Jackson. ¿Qué les pasó en 1997? ¿No encontraban más proyectos y se metieron en la primera mierda que les ofrecieron?
Muchos me condenarán por esta crítica, pero de verdad, es lo que siento. La teniente O'Neil es un puto panfleto pro-feminista y pro-militar. En sus dos horazas de metraje te viene a insuflar en el cerebro, en plan subliminal como el mensaje de reclutamiento de Los Simpsons, que ser un Navy-Seal mola que te cagas. Y si encima eres un Navy-Seal sin badajo y con un buen par de peras, ya eres lo más de lo más. Eso sí, aunque para ello tengas que comportarte como un auténtico transexual hormonado, hacer más dominadas que Ronnie Coleman y espetar improperios como "chúpeme la polla". O sea, a ver si lo pillo: ¿la mujer en el ejército es lo más... siempre que se comporte como un jodido marimacho? Me lo expliquen otra vez. Mí no entender.
Ahora vamos con lo bueno. ¿Es aburrida? No, por favor. Es entretenida a más no poder. ¿Interpretaciones? Pues las justas y necesarias. Demi Moore jamás ha interpretado en su vida o sea que aquí no iba a ser una excepción, y Viggo Mortensen hace lo que buenamente puede y hasta te crees que es un supermegatópico oficial jefe machista y sexista que no tolera la presencia femenina en su unidad. Todo esto es remeneado con más alegados pseudopolíticos sobre las lesbianas en el ejército, y lo que obtienes es una cinta bien dirigida que hace las delicias de muchísimas mujeres (la mía, por ejemplo, tiene esta película en un pedestal) y hasta de muchos hombres que buscan un rato de acción militar. O sea que esto será cosa mía, pero yo veo esta película y me parece una mierda. Bien presentada, pero mierda al fin y al cabo. Lo único que sí que es digno de elogio es la preparación física de Moore y que pudieran rodar la escena del corte de pelo en una sola toma. Aunque por la pasta que le pagaron por ello... ¡Aniram alne etatsila!