Joel Schumacher puede definirse como un director muy inconstante. Tan pronto ha sido capaz de meritorias cintas como Jóvenes Ocultos, Línea Mortal o Un día de Furia, como de ajusticiar sin piedad la franquicia del Hombre Murciélago con dos entregas de Batman a cada cual más penosa. Supongo que su transición hacia la serie B ha sido tan progresiva que ahora, viéndolo recaer en un film de esta clase, ni siquiera sorprende. Hasta se le ve a gusto.Porque eso sí, nos encontramos ante una serie B con cierta clase. Algo así como si Guardiola entrenara a un tercera regional. No lo van a hacer tan bien como para ganar, pero seguro que se notará el buen hacer de quien está detrás. Blood Creek comienza con una escena fantástica a modo de prólogo, en blanco y negro y filmada con buen pulso e incluso algunos planos muy logrados. Después, ya en tiempo presente, saltamos a la historia del protagonista, un correcto Henry Cavill (el próximo Superman) en uno de sus pocos papeles principales. El chaval se lo curra y se lo toma en serio, y aunque el papel no es para lucirse ni mucho menos, lo saca con solvencia. El que está de patíbulo como de costumbre es
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada