miércoles, 31 de marzo de 2010

La casa de las brujas (David DeCoteau, 1999)

Película inclasificable que no se puede comentar en serio, hombre. Yo lo que no entiendo es cómo el canal Buzz de ONO consigue encontrar copias de tantas mierdas. Estas películas no las he visto ni en VHS en las épocas en las que pateaba videoclubes buscando toda la serie B que fueran capaz de suministrarme como buen yonki de la caspa que soy. Pero de alguna forma, Buzz se las apaña para encontrarlas y colocárnoslas en su programación.
Esta es la segunda película de este director que veo. La primera fue “Prison of the Dead”, también reseñada en este blog (que cada día me parece más valiente de mantener dado el peligro que supone para mi salud mental visionar tanta escoria), y ahora esto. Y no hay demasiada diferencia, la verdad. Comparten presupuesto (cero dólares) y técnicas (supongo que drogarse hasta las cejas para que todo pareciera bien), y el resultado es muy similar: una basura con decorados penosos, planos repetidos, un metraje cortísimo que se hace eterno y está totalmente desestructurado, actores a los que no hubiera contratado ni Ed Wood, efectos especiales que dan risipena, etc., etc., etc. La historia va de una ceremonia para resucitar a una bruja, y pese a tener solo 11 años a cuestas parece una producción ochentera de las malas, estilo “Ghoulies”, ya me entendéis.
En fin, reconozco que fui pasando rápido con el mando a ver si pillaba alguna escena interesante y no lo conseguí, pero es lo mismo. Esta película se puede ver a cámara rápida sin perderte nada, deteniéndote solo para echar unas risas cuando aparece la bruja para matar a alguien, o cuando sale alguna teteja caída o un efecto especial. Lo demás es morralla, como la carrera de David DeCoteau.